El fenómeno de Super Mario Galaxy La Película sigue creciendo a un ritmo espectacular. Tras su estreno mundial, la película no solo ha cumplido expectativas, sino que ha conseguido algo aún mayor: convertirse en la película más taquillera de 2026 hasta la fecha.
Las cifras dejan claro que estamos ante uno de los mayores éxitos recientes del cine basado en videojuegos.
Más de 629 millones de dólares en todo el mundo
Según los últimos datos, la película ya ha superado los 629 millones de dólares de recaudación global, consolidándose como líder absoluto del año.
El reparto de ingresos refleja su fuerte impacto tanto en Occidente como en el resto del mundo. En Norteamérica ha alcanzado unos 308 millones, mientras que en mercados internacionales ha sumado alrededor de 320 millones.

Además, territorios como México, Reino Unido, Alemania o Francia están siendo clave en su rendimiento.
Un camino claro hacia los 1.000 millones
Con este ritmo, todo apunta a que la película seguirá creciendo en las próximas semanas. Las previsiones actuales indican que podría acercarse —o incluso superar— la barrera de los 1.000 millones de dólares, una cifra reservada a los grandes fenómenos del cine.
Eso sí, el camino no estará libre de obstáculos, ya que en los próximos meses llegarán estrenos muy potentes que competirán directamente por la atención del público.
Un año cargado de competencia
A pesar de su éxito, la película tendrá que medirse con grandes producciones que podrían frenar su crecimiento. Entre ellas destacan nuevas entregas de franquicias muy populares del cine actual, lo que podría repartir la taquilla en las próximas semanas.
Aun así, el impulso inicial de Mario ha sido tan fuerte que parte con una ventaja considerable.
El cine de videojuegos sigue en auge
El éxito de esta película refuerza una tendencia cada vez más clara: las adaptaciones de videojuegos están alcanzando un nivel de popularidad y calidad que las sitúa entre los grandes blockbusters.
En este caso, Nintendo ha vuelto a demostrar que sus franquicias pueden triunfar también fuera del videojuego, conectando con audiencias de todo el mundo.